viernes 19 agosto, 2022

RECETAS CON CONCIENCIA SOCIAL

En conversación con Fixiones, el cocinero y conductor de Cocineros Argentinos, Juan Ferrara, habla sobre la perspectiva del programa de la TV Pública que lleva catorce años en las pantallas de todo el país, con una impronta federal, amplia y con compromiso social. “Reforzar los vínculos y laburar colectivamente por las causas que creemos justas”, dice el cocinero. 

Por: Juan Schtivelband Guindi  |  Fotos: gentileza del entrevistado

 

“Son muchas voces que se conectan, platos, recetas, historias”. Así define Juan Ferrara a Cocineros Argentinos, el ya clásico programa gastronómico de la TV Pública que comenzó en 2009, y del que participa Ferrara desde sus inicios. En aquel momento el espacio funcionaba en base a segmentos de cocina grabados, protagonizados por una “liga de cocineros”. Este año, mientras transita su catorceava temporada ininterrumpida, el programa consiguió su primer Martín Fierro, siempre con la premisa de brindar día a día un servicio alimenticio de manera federal, inclusiva y a partir de diversas voces que lo nutren.  

“Cada uno de los que formamos parte del programa tiene sus ideas y sus convicciones, por eso es un programa muy amplio, donde puede caer un cocinero o cocinera con estrella una Michelin, reconocido mundialmente, y también ese amo o ama de casa que nos muestran cómo se cocina en todo el país”, cuenta Ferrara a Fixiones, y agrega: “somos un programa que se propone cocinar sin chaqueta, cocinar con recetas accesibles, con ingredientes cercanos”. A lo largo de los años Cocineros Argentinos fue acuñando múltiples historias, dirigiéndose a públicos diversos y, sobre todo, buscando constantemente innovaciones para seguir ofreciendo su visión de la alimentación desde una perspectiva social.

Argentina es un país que tiene condiciones para producir alimentos para 400 millones de personas. No obstante, y pese a que posee sólo cuarenta y ocho millones de habitantes, la cuestión de la alimentación para todes no está garantizada y es uno de los temas sensibles que expone la desigualdad en la estructura socioeconómica del país. Desde Cocineros Argentinos plantean diariamente su preocupación sobre esta situación, acentuada durante los momentos de crisis en el país. “Es una problemática que atravesamos acá y en el mundo. Desde nuestro rol sabemos lo fundamental de la alimentación, no solo de comer sino de alimentarnos cada vez mejor”, destaca Ferrara.

Los números de la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud muestran una realidad difícil: más del 40 por ciento de los menores de edad tiene sobrepeso y obesidad; prácticamente el 90 por ciento de los hogares no alcanzan los valores recomendados de hortalizas, frutas, legumbres y lácteos, siendo éstos los principales grupos de alimentos deficitarios de la dieta promedio de la población, tal como indica el Centro de Políticas y Economía de la Alimentación. A esto se suma que el precio de los alimentos en muchos casos está por encima de los sueldos, con un 27 por ciento de los hogares por debajo de la línea de pobreza (INDEC), la alimentación y la salud se convierten necesariamente en problemáticas de Estado. El Consejo Federal y el Observatorio Nacional Argentino contra el Hambre, La Prestación Alimentar, la Ley de Góndolas, la ley de Etiquetado frontal, los Precios Cuidados, entre otros, son herramientas estatales que funcionan para revertir estos datos alarmantes. 

En este este escenario, Cocineros Argentinos se propone aportar su servicio acerca de la alimentación: “es una fuerte problemática social que atraviesa a todos y todas, y sobre todo al Estado y por eso tratamos de lograr mayor articulación desde nuestro lugar de cocineros y cocineras haciéndonos cargo de dar nuestro punto de vista acerca de las discusiones que se dan en la sociedad todos los días y que son la forma de mejorar la vida de las personas, haciendo política desde donde le toque a cada uno y cada una”, remarca Ferrara. Desde el espacio proponen que la alimentación tiene que estar pensada desde una mirada social integral, “con las personas que laburan con los alimentos, ya sea en cada familia para poner un plato de comida o para darse un gusto, los comedores sociales, quienes trabajan la tierra y los pequeños y pequeñas productoras, que también son atravesados y quieren insertarse y son fundamentales para la estructura alimenticia en Argentina”, agrega el cocinero y conductor.

 

MIRADA AMPLIA Y FEDERAL 

Desde sus comienzos al aire, Cocineros Argentinos puso como eje su perspectiva Federal con la intención de llegar y conocer todo el país. La TV Pública lo hizo posible, ya que es una de las diecisiete señales que recorren el ancho y largo del país mediante el sistema de Televisión Digital Terrestre y Abierta. En Argentina, sin embargo, desde el 2016 hasta el 2019 se interrumpieron los viajes de Cocineros Argentinos por todo el país, lo cual provocó que parte de la mirada federal quedara paralizada. Después del cambio de gobierno, la pandemia puso una nueva traba. 

A raíz de ésto, Ferrara le comenta a Fixiones: “lo federal es una de las patas fuertes y obligatorias del programa, por eso estamos decididos a retomarla. Nos interesa llegar a lugares que para muchos son recónditos de la Argentina, poner nuestros móviles, hacer notas, escuchar historias o probar sabores distintos. Es parte fundamental de nuestro compromiso y es una bandera que levantamos. Es lo que nos diferencia de otros programas de gastronomía y con lo que nos sentimos identificados. Por eso, después de esos años que trataron de cortarnos esas posibilidades y ahora con la pandemia, celebramos mucho la vuelta de estos contactos con la gente, que nos permite ver un poco más la realidad social, la cultura y la historia de todo el territorio nacional, siempre poniendo foco en lo gastronómico”, subraya.

Además de la perspectiva federal, otro eje del programa es su amplitud, tanto en la diversidad de voces que lo componen como en la audiencia a la que se dirige. “Al ser el foco el alimento, algo que abarca a cada persona sin ningún tipo de distinción,  nuestra misión fue desde un principio romper con lo que se creía que podía o tenía que ser el público de Cocineros, uno determinado y específico, y con esa intención catalogar al televidente como un ser que no piensa”, explica Ferrara. Por ese motivo, agrega, “nos propusimos salir de esa mirada acartonada que muchas veces se tiene, y así hoy en día tenemos un público heterogéneo de muchas perspectivas sociales. A partir de eso repensar qué queremos transmitir o qué reflexiones queremos comunicar”.

 

LOS DESAFÍOS DE LA PANDEMIA

El rol de Cocineros Argentinos durante la pandemia, como ocurrió con casi todo los órdenes, se vio trastocado. “Como todos los programas tuvimos la necesidad de readaptarnos a la situación, primero desde nuestras casas grabando videos, rotando y haciendo burbujas dentro del equipo y asumiendo la responsabilidad de comunicar e informar acerca del lavado de manos, del uso de barbijos, la desinfección y, por sobre todo, acompañar a la gente desde donde podíamos”, remarca Ferrara. A su vez, reflexiona: “uno cree que la pandemia sucedió y por suerte en términos sanitarios nos encontramos mejor que hace unos meses, pero hoy estamos viendo secuelas y problemáticas y desigualdades sociales que se profundizaron. Si algo ha dejado en claro la pandemia es que no salimos mejores como humanidad. Durante este tiempo se han profundizado situaciones muy feas. Y es a partir de esa lectura que intento plasmar ciertas ideas en el programa y en mi vida cotidiana, poniendo el foco en lo que se viene, pero sin perder de vista lo que transitamos”.

Esta perspectiva, según Ferrara, sirve para “reforzar los vínculos y laburar colectivamente por las causas que creemos justas”. “Es lo que nos tenemos que proponer en pos de mejorar e ir por un mundo menos desigual, más justo. Y terminar con el egoísmo,  que se nota claramente que ha dejado muy marcada la pandemia. Hoy en día vemos el resurgimiento de una derecha recalcitrante y nefasta que en Argentina y en el mundo. A eso hay que contrarrestarlo, de nuestra parte, con más humanidad, con más sensibilidad social y con platos ricos, cocinando para hacerle un poco más y mejor la vida a la gente y a nosotros mismos. La comida tiene que ver con eso: el encuentro, los vínculos, la charla, las recetas, la tradición y la innovación, el placer de la gastronomía, que es inmenso”, concluye.

 

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