viernes 19 agosto, 2022

ESTADOS UNIDOS Y EL HORIZONTE ANTIDERECHOS

 

En conversación con Fixiones, la doctora Gabriela Díaz de Sabatés –profesora de la Columbia College de Chicago en las áreas de Género, Mujer y Sexualidades y coordinadora del programa de estudios latinoamericanos– analizó el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que revocó el derecho al aborto, luego de casi 50 años de ser legal. “Hay preocupación porque se quiera avanzar sobre los derechos de la comunidad LGTTBQ+, como el matrimonio igualitario, que viene de la mano de este fallo. Está todo encadenado”, advirtió Díaz de Sabatés.

Por Paula Sabatés y Melisa Molina Fotos: Melisa Molina

La Corte Suprema de Estados Unidos revocó el derecho a la interrupción del embarazo, que había sido legalizado en 1973 mediante la sentencia Roe contra Wade. En diálogo con Fixiones, la doctora Gabriela Díaz de Sabatés –profesora de la Columbia College de Chicago en las áreas de Género, Mujer y Sexualidades y coordinadora del programa de estudios latinoamericanos– advirtió que el fallo es “netamente político”, y tiene que ver con un avance conservador en el máximo tribunal impulsado en los últimos años. “En Estados Unidos, como en Argentina, el presidente propone jueces y el Senado decide. George W. Bush y Dolald Trump propusieron jueces de derecha, ultraconservadores, mientras que Barack Obama solo propuso a una jueza progresista, Sonia Sotomayor. La Corte Suprema está en su mayoría integrada por jueces ultraconservadores”, explicó.

La resolución fue votada de forma favorable por cinco de los nueve miembros que tiene la Corte Suprema. Tres de ellos fueron nombrados Trump. El fallo no solo implica un retroceso en el derecho de las mujeres a abortar, sino que también marca una línea antiderechos que se puede profundizar en el corto plazo. Díaz de Sabatés señaló que “hay preocupación porque se quiera avanzar sobre los derechos de la comunidad LGTTBQ+, como el matrimonio igualitario, que viene de la mano de este fallo. Está todo encadenado de una manera siniestra, todo lo relacionado a revocar los derechos de las minorías por etnicidad, por clase, por elección sexual o identidad de género. Todos estos derechos que en este momento son fuertes en Estados Unidos van a empezar a ser cuestionados y las fuerzas conservadoras se van a encargar de que vayan desapareciendo de a poco”.

Minutos después de que se diera a conocer la sentencia, la senadora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez publicó un mensaje de lucha y resistencia en este sentido: “necesitamos estar en las calles ahora más que nunca. Si bien votar es necesario, no es suficiente. Es hora de organizarse. Si todavía no sos un activista, es hora de convertirte en uno”, agregó. La Alta Comisionada de la ONU y ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, también se expidió sobre el fallo, que calificó como “un gran retroceso”. 

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no tardó en sentar su postura: “es un día triste para la Corte y para el país”, dijo y agregó que “la salud y la vida de las mujeres de este país están ahora en peligro”. El mandatario resaltó que “la Corte ha hecho lo que nunca antes había hecho: eliminar expresamente un derecho constitucional que es tan fundamental para tantas estadounidenses que ya había sido reconocido. La decisión de la Corte tendrá consecuencias reales e inmediatas”. 

Según explicó Díaz de Sabatés, Biden va a impulsar una ley para que el aborto sea un derecho personal, pero las perspectivas de que la iniciativa avance no son favorables. “Tiene que pasar por el Senado y el Senado no lo va a aprobar porque es conservador, lo fue y seguramente lo será siendo. Es muy difícil que la ley pase, pero lo van a intentar”, contó la doctora. Otra forma de dar vuelta el fallo sería “que haya cambios en la Corte Suprema”, de modo que “la situación es muy difícil de revertir, y dependiendo de quién gane las elecciones presidenciales, puede empeorar”, agregó. 

El derecho al aborto era una conquista que las mujeres estadounidenses habían conseguido hace casi 50 años. Se instaló el 22 de enero de 1973 a partir del caso Roe contra Wade. “Se basa en el derecho constitucional de los individuos a la privacidad de su propio cuerpo. Es decir, que el cuerpo de uno le pertenece solo a una: nadie –ni el Estado ni los médicos– puede interferir con ese derecho. Roe contra Wade generó la enmienda constitucional número 14, en la cual se estipula que el derecho al aborto esta comprendido dentro del derecho a la privacidad del propio cuerpo”, recordó Díaz de Sabatés.

Desde ese entonces, “todas las generaciones están completamente acostumbradas a tener ese derecho, es parte de la vida normal”, sostuvo la profesora. “El derecho es un derecho que está ahí, que se utiliza y que no se cuestiona. Ahora de golpe hay toda una generación de personas jóvenes que no lo tienen”, aclaró luego y señaló que, por este motivo, “la gente está muy disgustada”. 

A partir de ahora, cada estado definirá si respeta o no el derecho al aborto. Los estados de Misuri, Kentucky, Luisiana y Dakota del Sur prohibieron la interrupción voluntaria del embarazo este mismo viernes. En tres estados de la costa oeste, California, Oregon y Washington, en cambio, los gobernadores anunciaron una iniciativa conjunta para garantizar que el derecho siga vigente. Según explicó Díaz de Sabatés , el retroceso legal hará que vuelva a suceder lo que ocurría antes del fallo Roe: “cualquiera que quisiera tener un aborto, tiene que tener la posibildiad para poder trasladarse a otro estado para abortar. Los abortos van a seguir sucediendo, pero las mujeres pobres son las que van a morir por abortos practicados por manera clandestina porque no pueden pagar”. 

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